“Nos anima la certeza de que sólo un análisis sistémico y constante de todos estos elementos podrá permitirnos contar, en el tiempo, con una institución sostenible, capaz de mejorar de forma integral su respuesta hacia los más necesitados, fortaleciendo con los aspectos de una profesionalidad técnica también su riqueza de humanidad”, agregó.
Al hacer referencia a los retos que Caritas Perú debió enfrentar el año pasado -el terremoto del 15 de agosto, las situaciones de emergencia por el friaje en el Sur y los aluviones en la Selva Central, entre otros- Mons. Irizar Campos enfatizó en el aprendizaje recibido y expresó que “la caridad permite que el ímpetu inmediato de la solidaridad humana, por una continuidad, adquiera la dignidad de una obra, posible sólo cuando nace de un sujeto realmente humano, es decir consciente de la amplitud y profundidad de su destino, que llega a incidir de forma estable en su desarrollo y en la historia”.
Durante este año, Caritas Perú tuvo entre sus prioridades la evaluación del Plan Estratégico vigente y dio inicio al proceso de formulación del Plan 2010-2020, etapa que consideran privilegiada para trabajar hacia el cumplimiento de una visión de país con la cual se sienten comprometidos: “un Perú en el cual no sólo disminuya la brecha económica y de acceso a los servicios básicos, sino también en que cada sujeto pueda asumir responsablemente y con alegría la búsqueda de una construcción personal y de los espacios sociales en los que vive”, concluyó Mons. Irizar Campos.
Fuente: Caritas Perú