“Rechazamos toda forma de violencia que denigra al ser humano y nos sumamos a las diferentes campañas e iniciativas que buscan la superación de esta situación, promovidas por la Iglesia Católica, las y los agentes de pastoral y hombres y mujeres de buena voluntad en nuestros diversos países de América Latina y el Caribe. A ellos y ellas unimos nuestras voces para decir ¡BASTA! No más atropellos, ni abusos, ni discriminación contra la mujer ya que su dignidad “es un don que debemos cuidar y proteger””, agrega el mensaje.
Por último, el Equipo Regional de Género hace propias las palabras del Documento Conclusivo de Aparecida y afirma que “en esta hora de América Latina y el Caribe, urge escuchar el clamor tantas veces silenciado de mujeres que son sometidas a muchas formas de exclusión y de violencia en todas las formas y en todas las etapas de sus vidas. Entre ellas, las mujeres pobres, indígenas y afroamericanas, han sufrido una doble marginación. Urge que todas las mujeres puedan participar plenamente en la vida eclesial, familiar, cultura, social y económica, creando espacios y estructuras que favorezcan una mayor inclusión”. (DA No. 454)