En la actualidad se observa con preocupación que, además de la migración que tradicionalmente conocemos, están surgiendo en forma paralela otras situaciones de movilidad, como el tráfico y trata de personas. Este “tráfico o trata” tiene que ver con la entrada irregular y forzada de un ser humano a un país del cual no es nacional, con el fin de que alguien obtenga de él, directa o indirectamente, un beneficio financiero o de otro orden material. El alcance transnacional de este delito necesita de los esfuerzos conjuntos de actores responsables en los países de origen, países de tránsito y países de destino de las personas objeto de la trata.
La actualidad en nuestro continente y en el mundo
Las políticas económicas en América Latina ocasionaron continuas tasas de empobrecimiento, desempleo o subempleo y el consiguiente desplazamiento. A escala global, entre 175 y 185 millones de personas, es decir el 3% de la población mundial, viven fuera de su país de origen. En el continente americano, la migración se volvió más aguda en los últimos años. La violencia política en países como Colombia y Haití, junto con los desastres naturales, aumentó también el traslado y el flujo de refugiados.